Justo al lado de la playa de Benagil se encuentra uno de los monumentos naturales más emblemáticos del Algarve: la Cueva Marina de Benagil. Conocida localmente como Algar de Benagil, esta asombrosa formación rocosa se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados y visitados del sur de Portugal.
A lo largo de miles de años, el Atlántico ha excavado lentamente la roca, ahuecándola hasta formar el vasto espacio que se ve hoy. Lo que realmente la distingue es la gran abertura circular del techo, a menudo llamada el "ojo" de la cueva.
A pesar de su popularidad, no se puede acceder a la cueva a pie desde arriba. Aunque muchos visitantes caminan por los acantilados para ver la abertura desde arriba, no hay un camino seguro para bajar a la cueva. La única forma de llegar al interior es por agua. La mayoría de los visitantes llegan en kayak, en una tabla de surf de remo, en una pequeña embarcación o, ocasionalmente, nadando desde la cercana playa de Benagil cuando el mar está en calma.
El kayak se ha convertido en una de las formas más populares de conocer la cueva. Remando a lo largo de la costa, los visitantes pueden explorar varias grutas y arcos cercanos antes de llegar a Benagil. Entrar en la cueva por el agua ofrece una perspectiva completamente distinta a verla desde arriba.
Hoy en día, Benagil se ha convertido en uno de los símbolos de la belleza natural del Algarve y un destino obligado para los visitantes que exploran la región.

