La empresa, dirigida por inuit, está desarrollando el proyecto de carretera y puerto de Grays Bay, en Nunavut. El proyecto podría ser de uso civil y militar, y pretende crear el primer enlace terrestre entre las rutas marítimas del Ártico y el sistema de autopistas de Norteamérica.

El proyecto incluye un puerto ártico de aguas profundas, una carretera para todas las estaciones de 230 km y una pista de aterrizaje. Se espera que impulse el desarrollo septentrional y mejore el acceso a los mercados mundiales, y la inversión señala el creciente interés del sector privado por las infraestructuras árticas.








