El proyecto, titulado "Libros sueltos: Leer en todas partes" y ya presentado al ayuntamiento, está promovido por la Biblioteca de Sines y pretende reutilizar libros donados y duplicados de la colección de la biblioteca.

"Nos dimos cuenta de que tenemos muchos libros duplicados que no podemos tirar, y nos pareció que debíamos hacerlos circular entre otras personas y espacios" del municipio, explicó hoy la bibliotecaria Sulina Guerreiro a la agencia de noticias Lusa.

Además de promover el acceso a los libros, subrayó, la iniciativa también pretende transformar los periodos de espera o descanso en oportunidades de lectura.

"Decidimos instalar pequeñas estanterías en los lugares donde la gente suele esperar -lundromats, cafés y otros lugares locales-, repletas de libros que la gente puede llevarse libremente a casa", explicó.

El proyecto pretende "fomentar la lectura" y garantizar el libre acceso a "libros en espacios públicos", subrayó la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Sines, Ana Dias.

"En lugar de utilizar sus teléfonos durante los periodos de espera, se anima a la gente a coger un libro y leer, promoviendo la cultura de la lectura", añadió.

La iniciativa, que se pondrá en marcha el jueves, Día Mundial del Libro, incluye libros para todos los gustos, desde libros infantiles, novelas, crónicas, poesía y otros libros técnicos.

Según Sulina Guerreiro, los promotores del proyecto seleccionaron los lugares para "las pequeñas estanterías de libros", y la idea fue acogida con entusiasmo por los responsables de los establecimientos.

"Las piscinas municipales, donde los padres esperan las actividades de sus hijos, o las lavanderías, donde la gente espera a que laven o sequen su ropa, son algunos de los lugares que tendrán las estanterías", ejemplificó.

En los lugares de acogida del proyecto, cada estantería mostrará el logotipo de la Biblioteca Municipal de Sines, una selección de libros identificados con una pequeña pegatina y las normas de uso.

"Los libros pueden leerse in situ, llevarse a casa, devolverse o no. Si la gente quiere devolverlos, puede hacerlo en cualquiera de los lugares oficiales del proyecto", aclara.

Además de no ser obligatorio devolver los libros, la iniciativa, que pretende "aumentar el número de lectores en Sines", también "valorizará las obras de escritores locales", apoyados por el municipio.