«Las obras más urgentes ya se han realizado. Se llevaron a cabo antes de la temporada de verano. Hay varias obras que no se consideraron tan urgentes y que continuarán», declaró María da Graça Carvalho a los periodistas, recordando el calendario establecido previamente.

Entre las obras más urgentes ya finalizadas, la ministra destacó las realizadas en Quarteira, en el municipio de Loulé y el distrito de Faro (15 millones de euros), y en la Costa da Caparica (10 millones de euros), en el municipio de Almada, distrito de Setúbal.

Al ser preguntada sobre el informe publicado el jueves por la Agencia Estatal de Medio Ambiente, según el cual «el 41 % de las playas supervisadas ha recuperado o superado los valores medios de anchura y volumen de sedimentos, mientras que el 59 % sigue por debajo de estos valores de referencia, lo que pone de manifiesto la persistencia de déficits de sedimentos en una parte significativa de los lugares analizados», el ministro aclaró que hay obras previstas hasta 2028, con financiación del Programa Operativo para la Acción Climática y la Sostenibilidad 2030.

«Esperamos que la mayoría de ellas se ejecuten el año que viene. Pero este año ya hemos hecho mucho, y quienes van a las playas ya pueden verlo. Alguien dijo que me preocupaba mucho que los portugueses disfrutaran de un buen verano, y así es», afirmó.

Se están llevando a cabo intervenciones de menor prioridad y con menores costes asociados, entre ellas la de la playa de Algodio, en Ericeira, en el municipio de Mafra (distrito de Lisboa), que ella misma visitó.

«Esa es una de las que más nos preocupaba, y ahora será mucho más segura», subrayó.

Además de «corregir los errores del pasado», explicó la ministra, las obras tienen como objetivo «proporcionar mayor seguridad a todas las viviendas situadas en lo alto del acantilado» y a quienes frecuentan la playa.

La intervención, que comenzó en mayo, tiene un coste de 1,1 millones de euros y se prevé que finalice en octubre.

En el sur del país, tras la intervención de emergencia para reponer arena en la playa de Fuseta, en el Algarve, está prevista otra «más estructural» a partir de octubre, con una inversión que superará «el millón de euros».

El ministro de Medio Ambiente destacó que las obras, además de garantizar las condiciones de seguridad en numerosas playas, son esenciales para atraer turistas y contribuir así a la economía local.

Las tormentas que azotaron el continente durante unas tres semanas, entre finales de enero y febrero de este año, causaron al menos 19 muertos y varios cientos de heridos y desplazados, provocando la destrucción total o parcial de miles de viviendas, negocios y equipamientos, la caída de árboles y estructuras, la interrupción del suministro de energía, agua y comunicaciones, inundaciones y anegamientos, con pérdidas que ascienden a miles de millones de euros.

Los municipios de las regiones de Centro, Lisboa y Valle del Tajo y Alentejo fueron los más afectados.