La especie había estado a punto de desaparecer debido al uso de pesticidas y a la pérdida de hábitat, pero la población se ha recuperado hasta alcanzar varios centenares de aves a lo largo del Éufrates. Las aves se protegen durante la temporada de cría y se liberan en otras épocas. El proyecto se considera un éxito de conservación a largo plazo.
El ibis, conocido localmente como el "heraldo de la primavera", tiene un significado cultural y regresa cada año. El programa combina la cría controlada, la protección del hábitat y la gestión de la migración estacional. La cooperación internacional ha respaldado el esfuerzo. El modelo muestra cómo unas estrategias de conservación coherentes y a largo plazo pueden recuperar especies amenazadas manteniendo el equilibrio ecológico y el patrimonio cultural.




