El proyecto se centra en reconstruir los bosques de tugai que sirven de sustento a las especies de presa y a la biodiversidad. Los primeros indicios muestran que la fauna vuelve a la zona, y la restauración está sentando las bases ecológicas necesarias para la futura reintroducción del tigre.
La iniciativa forma parte de un programa más amplio de reforestación en el que participan autoridades nacionales y socios internacionales. Los esfuerzos incluyen la restauración de los ecosistemas, el aumento de las poblaciones de presas y la preparación para la coexistencia entre el hombre y la vida salvaje. El objetivo a largo plazo es crear un entorno estable en el que los tigres puedan sobrevivir de nuevo, lo que supondrá un paso importante en los esfuerzos regionales de conservación y recuperación de la biodiversidad.








