«Es un escenario muy probable, ya que los modelos llevan varios días apuntando a esta situación, (…) y sus previsiones han ido convergiendo: a partir del sábado 20 se producirá un aumento de las temperaturas que será más significativo y que probablemente se prolongará, al menos, durante parte de la próxima semana. Aún queda bastante tiempo», declaró a Lusa el meteorólogo del Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA).

Posible aviso meteorológico

Si se confirma este escenario, según Maria João Frada, es muy probable que el IPMA emita una alerta por calor en algunos distritos durante el fin de semana, que podría extenderse gradualmente a todo el territorio continental de Portugal a partir del lunes para toda la población.

«En cualquier caso, aún queda algo de tiempo, pero es un escenario que parece tener bastante consistencia. (…) Ya estamos hablando de valores que rondan aproximadamente los 35 a 40 grados a principios de la próxima semana, [pero] los 40 grados se concentran más bien en las regiones del interior, la parte interior del valle del Duero, el valle del Tajo y el interior del Alentejo», afirmó, añadiendo que en la franja costera occidental la temperatura podría alcanzar los 35 grados.

Según la meteoróloga, en algunos lugares podrían registrarse temperaturas superiores a los 40 grados.

Noches tropicales

En cuanto a las temperaturas mínimas, Maria João Frada indicó que subirán en gran parte del territorio, con noches tropicales en torno a los 20 grados, en un escenario aún por confirmar.

«En cualquier caso, el escenario de calor parece muy probable. Todavía hay cierta incertidumbre en cuanto a las temperaturas al norte de Cabo Raso. En principio, podrían registrarse valores inferiores a 35, pero serán más elevados en la franja costera del norte y la costa central», afirmó.

Según Maria João Frada, las temperaturas están por encima de la media, pero son habituales para esta época del año.

Esta situación se debe a «el transporte de una masa de aire procedente del norte de África y del interior de la Península Ibérica, arrastrada por la circulación de una depresión que se extiende desde el norte de África hasta la Península Ibérica», explicó.

Maria João Frada señaló también que el domingo, día en que comienza el verano, se esperan temperaturas de entre 31 y 35/36 grados centígrados en la mayor parte del territorio, aunque en algunas localidades del interior del valle del Duero, del valle del Tajo y de la zona más interior del Alentejo podrían alcanzar los 40 grados.

Según el IPMA, el calor agravará el riesgo de incendios forestales al menos hasta mediados de la próxima semana.