La propuesta, cuyo objetivo es prohibir cubrirse el rostro en los espacios públicos, ha vuelto a ser objeto de críticas por parte de Amnistía Internacional – Portugal, en un momento en el que el Parlamento portugués se dispone a debatir una propuesta sustitutiva del proyecto de ley aprobado anteriormente.

La organización considera que el texto, que ya ha sido aprobado, es discriminatorio y supone una violación de los derechos humanos de las mujeres que deciden llevar velos que les cubren el rostro. Según Amnistía, la ley vulnera la libertad religiosa de los musulmanes, además de violar los derechos a la intimidad, a la libertad de expresión, a la libertad de reunión y a la manifestación pacífica.

Ley aprobada

El primer proyecto de ley fue aprobado por el Parlamento el 17 de octubre de 2025 y prevé la prohibición de llevar burkas y otros velos que cubran el rostro en los espacios públicos. El proyecto de ley presentado por Chega alega no solo los derechos de las mujeres, sino también motivos de seguridad. En su momento, la iniciativa fue criticada por la Fiscalía General y el Colegio de Abogados, que expresaron su descontento argumentando que la medida viola la libertad de religión y de culto.

Propuesta alternativa

En cuanto a la propuesta alternativa del PSD, el proyecto de ley no hace mención explícita al burka, al niqab ni al islam; sin embargo, Amnistía sostiene que la evaluación de la ley no debe limitarse únicamente al texto. La organización sostiene que deben analizarse los efectos concretos de las medidas.

Amnistía también plantea dudas sobre la constitucionalidad de la ley, argumentando que la prohibición propuesta podría violar los artículos 37 y 41 de la Constitución portuguesa. Además de los posibles conflictos con la legislación portuguesa, la organización expresa su preocupación por cómo la ley podría entrar en conflicto con los objetivos de Portugal en materia de derechos humanos.

Según Amnistía, estas propuestas distan mucho de promover los derechos de las mujeres y pueden tener el efecto contrario al deseado. Una prohibición general, advierte la organización, podría aumentar la exclusión de la vida pública, el aislamiento social y las dificultades para acceder a la educación, el empleo y los servicios públicos para las mujeres que optan por llevar velos que cubren todo el rostro.

Legislación portuguesa

A pesar del debate sobre el uso de velos que cubren el rostro por motivos religiosos, la legislación portuguesa ya impone restricciones a las personas que se cubren el rostro en contextos específicos. La legislación nacional establece que, en los controles fronterizos o siempre que sea necesario verificar la identidad de un ciudadano, no se debe cubrir el rostro. En este sentido, Amnistía sostiene que ampliar la prohibición a los espacios públicos va más allá de lo necesario por motivos de seguridad.

Medidas internacionales

A pesar del resurgimiento del debate en Portugal, ya se han aprobado leyes similares en más de 20 países, con Francia a la cabeza en este ámbito al prohibir el uso del burka en 2011.