La última estimación procede del Barómetro Económicodel CIP-ISEG, que apunta a un crecimiento constante impulsado por una demanda interna resistente, un mercado laboral sólido y la actividad sostenida en sectores como el turismo, las exportaciones y los servicios.

Si las cifras oficiales lo confirman, el aumento trimestral pondría de relieve la capacidad de Portugal para mantener el impulso económico a pesar de las tensiones geopolíticas actuales, los elevados tipos de interés y el menor crecimiento en algunas partes de Europa.

La economía sigue superando las expectativas

La economía portuguesa ha demostrado ser más resistente de lo que muchos analistas preveían en los últimos dos años, respaldada por un fuerte gasto de los consumidores, unos ingresos turísticos récord y una inversión extranjera sostenida.

Según la Confederación de Empresas Portuguesas (CIP) y la Escuela de Economía y Gestión de Lisboa (ISEG), la actividad económica se ha mantenido en términos generales positiva, incluso cuando el comercio internacional y la industria manufacturera se han ralentizado en varias economías europeas.

Las previsiones indican que Portugal sigue beneficiándose de una economía diversificada, en la que los servicios siguen siendo un motor fundamental del crecimiento, mientras que la construcción y la inversión en tecnología también contribuyen al rendimiento general.

Persiste la incertidumbre global

A pesar de las perspectivas alentadoras, los economistas advierten de que siguen existiendo retos.

El aumento de las tensiones geopolíticas, la incertidumbre en torno al comercio internacional y la perspectiva de un crecimiento más lento entre los principales socios comerciales europeos de Portugal podrían lastrar los resultados económicos durante la segunda mitad del año.

El aumento de los costes de financiación también sigue afectando a las empresas y a los hogares, aunque la inflación se ha moderado considerablemente en comparación con los picos registrados en los últimos años.

El turismo sigue impulsando el crecimiento

El turismo sigue siendo uno de los pilares económicos más sólidos de Portugal, y tanto el número de visitantes como el gasto siguen registrando buenos resultados en gran parte del país.

El sector ha contribuido a sostener el empleo al tiempo que ha generado importantes ingresos por exportaciones, especialmente en regiones como el Algarve, Lisboa y Madeira.

Junto con la inversión continuada en energías renovables, tecnología e infraestructuras, los economistas consideran que estos factores han ayudado a Portugal a capear un periodo de elevada volatilidad económica mundial mejor de lo que muchos esperaban.

Se espera que el Instituto Nacional de Estadística de Portugal (INE) publique las cifras oficiales del PIB correspondientes al segundo trimestre en las próximas semanas.