«Estamos dotando a Madeira de más recursos y de una mayor capacidad de intervención y protección», afirmó Eduardo Jesús, secretario regional de Turismo, Medio Ambiente y Cultura, y destacó que dos tercios del territorio de la región, concretamente en la isla de Madeira, tienen la condición de reserva o espacio protegido.

El responsable hizo estas declaraciones en Funchal, durante una ceremonia de bienvenida a los nuevos miembros del Cuerpo de Policía Forestal, un organismo integrado en el Instituto de Bosques y Conservación de la Naturaleza, bajo la supervisión de la Secretaría de Turismo, Medio Ambiente y Cultura.

«Se trata de una institución muy respetada, vista con muy buenos ojos por el público en general, y que inspira un gran respeto entre todos los que recorren las montañas», señaló Eduardo Jesus.

El Cuerpo de Policía Forestal se creó en Madeira en 1913 y, a diferencia del Cuerpo Nacional de Guardas Forestales (que se disolvió en 2006), ha permanecido operativo de forma ininterrumpida en el archipiélago, centrándose principalmente en la aplicación de la normativa y la prevención de incendios.

Según datos oficiales, entre enero y agosto, el CPF impuso 281 multas por infracciones registradas en las montañas de Madeira, entre las que se incluyen el impago de las tasas de acceso a los senderos, el uso de senderos cerrados y el vertido ilegal de residuos.

El personal del Cuerpo de Policía Forestal se distribuye en 25 puestos forestales: 23 en la isla de Madeira y dos en Porto Santo.

De los 36 nuevos miembros, la mayor incorporación de la historia, solo una es mujer.

El CPF incorporará además a cuatro miembros más este año mediante procesos de movilidad, con lo que la plantilla total ascenderá a 104 personas.

Los nuevos miembros suponen un coste presupuestario anual de 955 000 euros.