La Autoridad de Movilidad y Transporte (AMT) ha fijado esta cifra como límite máximo para los ajustes tarifarios, basándose en los precios actuales, lo que abre la posibilidad de nuevas tarifas para los servicios afectados por la medida.
Según informa el *Jornal de Negócios*, la decisión del regulador se basa en los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y establece la tasa de actualización tarifaria que podrá aplicarse el próximo año.
La cifra del 2,66 % refleja la variación media del Índice de Precios al Consumo, excluida la vivienda, durante los 12 meses comprendidos entre octubre de 2025 y septiembre de 2026.
La normativa establece que, en caso de variación negativa, la tasa de actualización se fijaría en cero.
Las actualizaciones no son automáticas
El establecimiento de una tasa máxima no garantiza que se actualicen todos los billetes y abonos de transporte público. En otras palabras, la tasa no obliga a que los precios aumenten.
La cifra establecida por la AMT es meramente una referencia máxima para la actualización de las tarifas ordinarias, y los operadores de transporte público conservan la facultad de aprobar las tarifas que se aplicarán.
En consecuencia, es probable que la tasa de actualización varíe en todo el país según el operador, aunque los precios no podrán aumentar más del 2,66 %.







Follow us on social media