La Autoridad Nacional de Medicamentos y Productos Sanitarios (Infarmed) afirma que esta cifra supone un nuevo récord para el mercado portugués, ya que las farmacias generaron unos 132 millones de euros entre enero y junio solo con la venta de estos medicamentos.
Estas cifras resultan especialmente llamativas si se comparan con las de 2025, cuando se vendieron casi 600 000 envases a lo largo de todo el año.
Por lo tanto, Portugal ya se ha acercado al total del año pasado en tan solo seis meses.
Este aumento se ha debido en gran medida a los nuevos tratamientos inyectables, como la tirzepatida, comercializada bajo el nombre de Mounjaro, que representa aproximadamente tres cuartas partes de los medicamentos contra la obesidad vendidos, con un coste por envase de unos 283 €.
Ozempic excluido
A pesar de su popularidad como tratamiento para la pérdida de peso, Infarmed no incluye a Ozempic en sus estadísticas de ventas de medicamentos contra la obesidad.
La distinción se debe a su indicación médica autorizada, ya que Ozempic contiene semaglutida, que está autorizada para tratar la diabetes tipo 2 y no la obesidad, por lo que las ventas bajo esta indicación no se incluyen en las cifras de medicamentos específicamente autorizados para tratar la obesidad.
Sin embargo, la semaglutida también está disponible bajo la marca comercial Wegovy, que está autorizada para el control del peso.
Esta distinción es importante a la hora de interpretar las cifras, ya que el total registrado no representa todos los medicamentos que un paciente puede utilizar para controlar su peso.
Requisitos para la prescripción
El rápido aumento de las ventas también ha llamado más la atención sobre cómo se prescriben y dispensan estos medicamentos.
Según Expresso, el Colegio de Médicos no considera que la prescripción inadecuada sea un problema generalizado, citando un número relativamente reducido de casos de recetas inadecuadas, aunque ha reconocido que los mecanismos existentes para prevenir el uso indebido podrían mejorarse.
Por su parte, Infarmed ha intensificado las inspecciones de las farmacias que comercializan estos tratamientos.
Desde enero de 2025, se han inspeccionado 92 farmacias, de las cuales aproximadamente la mitad se enfrentan a procedimientos por infracción administrativa; según se informa, la mayoría de los casos se referían al suministro de cantidades que superaban los límites permitidos.
Estos acontecimientos se producen en un momento en que la demanda de tratamientos inyectables para el control del peso sigue creciendo, y Mounjaro y Wegovy están adquiriendo cada vez más protagonismo en el mercado farmacéutico portugués.
Introducción del reembolso
En octubre, el Gobierno aprobó un nuevo régimen de reembolso en virtud del cual el Estado cubrirá el 15 % del coste de los medicamentos contra la obesidad que cumplan los requisitos para determinados pacientes.
La medida se estableció mediante la Portaria n.º 464/2026/1, publicada en el Diário da República el 22 de octubre, y se espera que entre en vigor en febrero de 2027.
Sin embargo, el reembolso no se aplicará automáticamente a todas las personas con obesidad.
Para poder acogerse a él, los pacientes deben estar dados de alta en el Servicio Nacional de Salud (SNS), inscritos en la Vía de Atención Integrada para Personas con Obesidad (PCIPO) y recibir atención hospitalaria a través de un equipo multidisciplinar especializado en obesidad dentro de su unidad local de salud (ULS).
Las recetas estarán limitadas a los especialistas en endocrinología, medicina interna o pediatría que formen parte del equipo hospitalario correspondiente.
El programa de tratamiento también debe incluir orientación nutricional, un plan organizado de actividad física y apoyo psicológico.
El reembolso estará disponible inicialmente durante 12 meses, y la continuación de las recetas dependerá de evaluaciones periódicas de la evolución del paciente.
Tratamiento accesible
La contribución propuesta del 15 % ha suscitado críticas por parte de los representantes de los pacientes, quienes argumentan que servirá de poco para abordar las barreras económicas a las que se enfrentan muchas personas.
Según informa ECO, los medicamentos contra la obesidad pueden costar varios cientos de euros al mes, lo que hace que los pacientes tengan que asumir la mayor parte del gasto incluso una vez que entren en vigor las nuevas disposiciones de reembolso.
La Asociación de Pacientes Obesos y Exobesos de Portugal (Adexo) ha cuestionado si la ayuda será suficiente para que el tratamiento sea accesible, especialmente para las personas que no pueden permitirse el coste restante.
Los médicos de familia también han expresado su preocupación por los requisitos de acceso, advirtiendo de que limitar las recetas a los especialistas hospitalarios podría suponer una presión adicional para unos servicios hospitalarios ya de por sí saturados.









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