Para muchos, la inteligencia artificial es como un tsunami: poderosa, implacable y potencialmente deshumanizadora. Sin embargo, para Natalie, experta en innovación, ponente de TEDx y autora de Yes, You Can Innovate, la conversación sobre la IA no se centra únicamente en la automatización o los algoritmos. Se trata de plantear preguntas más profundas: ¿Qué es únicamente humano? ¿Por qué seguimos siendo importantes? ¿Y de dónde surge la creatividad genuina y original?
"Es fácil creer que la IA nos va a dejar obsoletos", afirma. "Pero la IA no puede soñar. No puede estar en una playa al atardecer y sentir que se le rompe el corazón. No sabe lo que es enamorarse o perder a un ser querido. No tiene cuerpo. No tiene alma".
La IA puede analizar, resumir y generar contenidos sorprendentes en milisegundos. Pero, ¿puede soñar? ¿Puede preocuparse? A medida que los sistemas inteligentes transforman los lugares de trabajo y automatizan todo, desde los correos electrónicos hasta los informes estratégicos, muchos se plantean una pregunta confrontadora: ¿Qué les queda por hacer a los humanos?
Según Natalie Turner, bastante.
"En un mundo de sistemas inteligentes, la inteligencia más valiosa sigue siendo la humana", afirma. "Nuestra creatividad, nuestra empatía, nuestra capacidad de imaginar lo que aún no existe: ésa es nuestra ventaja. Eso es insustituible".
Nacida en el Reino Unido y residente en Portugal, Natalie ha desarrollado su carrera en varios continentes y sectores. Desde el marketing estratégico y el pensamiento de diseño hasta el asesoramiento a organizaciones globales para cultivar culturas innovadoras, siempre ha tenido un pie en los negocios y otro en las ideas.
En 2009 creó The Six 'I's® of Innovation, una metodología que incorpora la humanidad al proceso de innovación a través de seis capacidades básicas: Identificar, Encender, Investigar, Invertir, Implementar y Mejorar. Utilizado por empresas de todo el mundo, sitúa el propósito en el centro del proceso de innovación, un sistema diseñado no sólo para inventores o emprendedores tecnológicos, sino para cualquier persona que desee resolver problemas, crear valor y prosperar durante la disrupción.
"Cuando estás alineado con una razón más profunda para lo que haces, te vuelves más creativo", explica. "Dejas de reaccionar y empiezas a imaginar. Dejas de intentar seguir el ritmo y empiezas a dar forma a lo que viene después".
Natalie tiende puentes entre la lógica y el sentimiento, el liderazgo y el arte, la tecnología y el alma. Su reciente charla TEDx en Marvila, Lisboa, exploró la idea de que "el propósito es el algoritmo humano para la innovación", una frase que resuena en un mundo hambriento de significado.
"El propósito nos orienta. Es lo que alimenta nuestra creatividad. Y cuando estamos desconectados de eso, no sólo es malo para la innovación: es malo para nuestro bienestar".
No se trata de filosofía abstracta. Natalie lo ve a través de su trabajo con Women Who Lead, una comunidad en crecimiento dedicada a la conexión auténtica, el apoyo mutuo y el desarrollo del liderazgo. "Tantas mujeres que conozco están en transición: reubicándose, redefiniéndose, preguntándose qué sigue. Necesitan un espacio para volver a conectar con su esencia creativa, no solo con su puesto de trabajo".
Sus eventos combinan a la perfección el trabajo en red con el desarrollo personal y profesional, y a menudo dirigen las conversaciones hacia la valentía: cómo dar un giro a la carrera, lanzar algo nuevo o contar una historia que arde en el interior.
Hablando de historias, Natalie ha escrito una nueva, literalmente. Su primera novela, The Red Silk Dress (El vestido de seda roja), cuya publicación está prevista para otoño de 2025, es un relato arrollador ambientado en Camboya, Malasia y Francia, que sigue el viaje de identidad, anhelo y transformación de una mujer. Aunque se aleja de la literatura empresarial, su esencia sigue siendo la innovación, pero expresada a través de la narrativa.
"Siempre he creído que la innovación consiste en crear algo nuevo que añada valor", afirma. "La ficción lo hace en un lenguaje diferente. Es la forma de explorar quiénes somos, qué nos importa y hacia dónde vamos. Escribir ficción ha sido darme permiso para crear sin instrucciones, para soñar libremente".
Es una vuelta a la esencia de la creatividad: no se trata sólo de resolver problemas, sino de trabajar con el alma: el impulso interior de dar sentido, imaginar mundos diferentes y dar voz a lo que no siempre puede decirse en voz alta.
Entonces, ¿por dónde empezamos a recuperar nuestra creatividad en la era de la IA?
"En primer lugar, debemos dejar de externalizar nuestra imaginación", afirma Natalie. "La IA es brillante amplificando lo que ya sabemos. Pero la verdadera innovación requiere soñar más allá de los datos. Ese es un superpoder humano".
En segundo lugar, insta a adoptar la inteligencia emocional como una capacidad básica, no como una habilidad blanda. "La empatía, la narración de historias, la influencia... construyen culturas, movimientos y marcas que realmente importan".
Por último, nos recuerda que la creatividad no requiere perfección, sino valentía. "Se trata de asumir pequeños riesgos cada día: compartir tus ideas, cambiar tu enfoque o decir lo que piensas. Ahí es donde empieza la innovación".
De cara al futuro, Natalie se imagina seguir navegando entre mundos: los negocios y el arte, la estrategia y la historia. "Quiero seguir abriendo puertas", dice. "Para las mujeres. Para líderes. Para cualquiera que sienta que tiene algo significativo que aportar, pero que quizá aún no ha encontrado el espacio para expresarlo."
A quienes se sientan abrumados por el cambio o rezagados por la tecnología, les ofrece este consuelo: "No eres reemplazable. No eres irrelevante. Eres creativo. Y eso importa más que nunca".
Natalie Turner es especialista en innovación, conferenciante y autora del galardonado libro Yes, You Can Innovate y creadora de la metodología The Six 'I's® of Innovation. También es la fundadora de Women Who Lead y una de las últimas ponentes de TEDx. Su primera novela, The Red Silk Dress, se publicará en otoño de 2025. Más información en natalie-turner.net.