El plástico PET se utiliza mucho en el envasado de alimentos y bebidas, y cada año se producen unos 50 millones de toneladas de residuos de este material. Los investigadores afirman que es la primera vez que se utiliza un proceso biológico para convertir residuos plásticos en un tratamiento para una enfermedad neurológica.
Credits: Pexels; Autor: @pixabay; El proceso utiliza bacterias E. coli modificadas para convertir el plástico PET en L-DOPA, un medicamento contra el Parkinson. El plástico PET se descompone primero en ácido tereftálico, que luego se transforma en L-DOPA mediante reacciones biológicas. La investigación fue dirigida por el profesor Stephen Wallace, de la Universidad de Edimburgo.








