Los paneles son baratos y pueden instalarse sin ayuda profesional. El despliegue forma parte de un esfuerzo más amplio por reducir la factura energética y la dependencia de los combustibles fósiles, y está vinculado a cambios más amplios en la política energética, como la construcción de nuevas viviendas con paneles solares de serie.


La energía solar enchufable ya está muy extendida en Europa, sobre todo en países como Alemania. La tecnología se conecta a una toma de corriente normal, lo que permite a los hogares generar electricidad y reducir el uso de la red.