La compañía aérea Ryanair anunció recientemente su salida del aeropuerto de las Azores. Como consecuencia, los responsables de diversos sectores turísticos de la región expresaron su preocupación inicial por el impacto.

La aerolínea de bajo coste representaba una parte importante de las llegadas al archipiélago, por lo que en el primer mes completo tras su marcha se produjo un descenso de la movilidad aérea en las Azores, con una caída interanual del 15,5% en las llegadas de pasajeros a São Miguel. El número de pasajeros pasó de 125.835 a 106.359, una disminución de casi 19.500. En total, los vuelos regionales y territoriales sumaron 78.571 pasajeros desembarcados (-18,0%), mientras que los vuelos interinsulares sumaron 76.508 pasajeros (-2,6%). Los vuelos internacionales totalizaron 23.489 pasajeros, lo que refleja un descenso del 19,8%.

Además del descenso de las llegadas, también disminuyó el número de embarques, con 174.041 pasajeros registrados, lo que supone una reducción interanual del 12%.

En cuanto a la distribución de los tipos de pasajeros, los vuelos territoriales representaron el 44% de los desembarques. Le siguieron los vuelos interinsulares, con un 42,8%, y los vuelos internacionales, con un 13,2%.

A pesar del descenso general, algunas islas registraron un crecimiento positivo, concretamente Santa Maria (+3,4%) y Faial (+2,8%).

Por el contrario, se observaron descensos en Corvo (-15,7%), São Miguel (-15,5%), Terceira (-13,9%), São Jorge (-5,4%), Graciosa (-4,5%) y Pico (-1,3%), mientras que Flores se mantuvo prácticamente sin cambios.

La isla de São Miguel sigue concentrando más de la mitad del tráfico aéreo regional, con 106.359 pasajeros desembarcados, lo que representa el 59,6% del total del archipiélago.

Le siguen Terceira, con 34.711 llegadas, Faial, con 11.688, y Pico, con 9.473.