A su llegada al aeropuerto Francisco Sá Carneiro de Oporto, Maria Beatriz Matos declaró a los periodistas que siente "rabia" hacia quienes apoyan y colaboran con Israel, destacando las "atrocidades que comete Israel". La doctora espera que Portugal rompa todas las relaciones diplomáticas y económicas con Israel.
Por su parte, Gonçalo Dias revela que estuvo detenido en un espacio reducido con "cientos de personas, (...) sin condiciones higiénicas". El médico y activista afirma también que a veces no tenían acceso a "agua, papel higiénico", en un intento de debilitar a los activistas.
Gonçalo Dias también declaró que vio cómo disparaban a la gente y cómo a un hombre le rompían una de las rodillas porque le obligaban "a apoyarse en esa rodilla". Durante este tiempo, según el activista, los israelíes "reían y cantaban animadamente mientras cometían todos estos actos."









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