La legislación permitiría que determinadas prohibiciones de conducir expedidas en un Estado miembro de la UE se reconocieran también en el país donde se expidió originalmente el permiso, incluido Portugal.

En la práctica, un conductor portugués al que se haya prohibido conducir en otro país de la UE por una infracción grave podría enfrentarse a la suspensión o retirada de su permiso también en Portugal.

El nuevo marco se centra en las principales infracciones contra la seguridad vial, entre ellas la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, el exceso de velocidad y los incidentes que causen muertos o heridos graves.

Según la UE, el sistema pretende evitar situaciones en las que los conductores sancionados en un país puedan seguir conduciendo libremente en otros lugares del bloque.

Sin embargo, las medidas no se aplicarán automáticamente en todos los casos. La decisión dictada en el extranjero debe ser ya firme e inapelable. En la mayoría de los casos, la prohibición de conducir también debe durar al menos tres meses antes de que pueda ser reconocida por otro país.

Aunque la legislación ya ha sido aprobada formalmente y publicada por la Unión Europea, los cambios no entrarán en vigor inmediatamente. Los Estados miembros tienen hasta noviembre de 2028 para adaptar sus legislaciones nacionales, y se espera que el sistema sea plenamente operativo en 2029.

Las nuevas medidas forman parte de un esfuerzo más amplio de la UE por mejorar la cooperación entre países en materia de infracciones de tráfico y aplicación de la seguridad vial.