La instalación está diseñada para automatizar tareas de investigación repetitivas y mejorar la eficiencia. Sus creadores afirman que la tecnología podría ayudar a resolver la escasez de mano de obra y permitir a los investigadores centrarse en el análisis y la innovación en lugar de en los procesos manuales.

El laboratorio combina sistemas robóticos con análisis de datos basados en IA para realizar experimentos de forma continua. Según el informe, los investigadores esperan que este método acorte los plazos de desarrollo en campos como la ciencia de los materiales y la biotecnología. Japón ha invertido cada vez más en tecnologías de automatización a medida que universidades e industrias buscan nuevas soluciones a los retos de la mano de obra y a la creciente demanda de investigación.