Encaramado majestuosamente en el punto más alto del Parque Eduardo VII, el Monumento ao 25 de Abril es una celebración materializada de la democracia y la libertad. Inaugurado en 1997 para conmemorar el aniversario de la Revolución de los Claveles de 1974. Constituye un poderoso homenaje a los valientes capitanes militares que derrocaron pacíficamente décadas de dictadura.
El monumento es una fascinante composición abstracta de bloques de piedra fragmentados. En su centro se alza un gran pilar central de forma fálica que simboliza la erupción de nueva vida y energía, situado dentro de un amplio espejo de agua en cascada donde se esparcen piedras más pequeñas y fragmentadas. Frente a esta estructura, un elemento de piedra caliza estilizada evoca la forma de un clavel en flor, símbolo definitivo de la revolución.
Situarse en este mirador, bajo la enorme bandera de Portugal ondeante, es contemplar el valor perdurable de la libertad mientras se contempla el vasto valle de Lisboa. Sobre todo con el Castillo de frente. Muestra las diversas formas en que se protegía la libertad. En tiempos antiguos y modernos.
