Greenpeace acogió con satisfacción la medida, argumentando que la dependencia de los combustibles fósiles deja a los países en una situación vulnerable ante los conflictos internacionales. La decisión se produce mientras los responsables políticos siguen debatiendo sobre la seguridad energética y la política energética a largo plazo.

Créditos: Unsplash; Autor: matt-hardy;

Aunque algunos políticos han pedido que se intensifiquen las perforaciones en el Mar del Norte, los datos sugieren que un aumento de la producción nacional no reduciría las facturas de energía de los hogares. Los científicos climáticos han advertido en repetidas ocasiones contra la aprobación de nuevos proyectos de petróleo y gas, argumentando que son incompatibles con los objetivos climáticos a largo plazo.