Gracias a las intensas lluvias de los últimos meses, las piscinas naturales del Parque Municipal de Sítio das Fontes, en Lagoa, se han vuelto a llenar, lo que supone una refrescante alternativa a las abarrotadas playas de la región este verano.

Alimentadas por el acuífero de Querença-Silves, la mayor reserva subterránea de agua dulce del Algarve, las piscinas cobran vida tras los periodos de lluvia. El agua se filtra a través del paisaje de piedra caliza antes de brotar en manantiales naturales, reponiendo el nivel de las piscinas y los cursos de agua circundantes.

Situado en un tranquilo entorno verde, Sítio das Fontes ofrece mucho más que un simple lugar para refrescarse. Los visitantes pueden pasar el día disfrutando de zonas de pícnic, barbacoas, aseos públicos y un parque infantil.

El parque tiene una extensión de unas 18 hectáreas y es conocido por su rico patrimonio natural y cultural. Además de las piscinas naturales, los visitantes pueden explorar senderos, arroyos de agua dulce, zonas agrícolas abandonadas y el histórico molino de marea, uno de los lugares más emblemáticos del lugar.

Aunque las playas del Algarve atraen a miles de visitantes cada verano, estas piscinas naturales ofrecen un refugio más tranquilo en plena naturaleza, perfecto para quienes buscan relajarse lejos de las multitudes.