Este indicador aparece en la tercera edición del informe «Travel Sentiment Monitor». La iniciativa fue desarrollada por Turismo de Portugal en colaboración con la agencia griega especializada MINDHAUS.

Sérgio Guerreiro, Konstantinos Triantafillis y Katerina Moschandreou presentaron públicamente el estudio, para el que se encuestó a cerca de 6.680 ciudadanos en diez mercados emisores clave en mayo de 2026. El estudio anticipa la dinámica de los flujos turísticos previstos hasta mayo de 2027.

El factor diferenciador de Portugal

El principal factor diferenciador de Portugal es su impresionante capacidad para retener y fidelizar a los viajeros. De los visitantes potenciales, el 66 % afirma que ya ha estado en el país y tiene intención de volver. De este grupo, el 18 % son turistas muy fieles que han visitado el país tres o más veces.

Esta fuerte intención de viajar es especialmente notable en Brasil, donde la preferencia por Portugal alcanza el 46 %. Le sigue Francia con un 32 %, luego Canadá con un 30 % y España con un 28 %.

Ambiente acogedor

Los encuestados coinciden ampliamente en que el ambiente acogedor de Portugal está a la altura de las expectativas. Cuatro de cada cinco personas califican a Portugal como un destino socialmente sostenible. Esta percepción se refuerza entre quienes ya conocen el país.

El ocio es el principal motivo de las estancias en el país, representando el 74 % de las respuestas y llegando al 85 % entre los ciudadanos irlandeses y españoles. El turismo cultural y patrimonial lidera los tipos de viaje con un 19 % de las preferencias, sobre todo entre los mayores de 45 años.

Sol y playa

El segmento de sol y playa le sigue de cerca con un 18 %, resultando especialmente atractivo para los grupos de edad más jóvenes. Los meses de otoño están ganando terreno: septiembre representa el 21 % y octubre el 10 % de las intenciones de viaje. Los viajes en familia representan el 38 % de los planes de viaje, principalmente entre personas de 35 a 54 años, mientras que los viajes en pareja alcanzan su punto álgido entre los mayores de 55 años.

Logística y finanzas

En cuanto a la logística y las finanzas, la gran mayoría de los turistas (57 %) prefiere planificar su itinerario de forma totalmente autónoma, mientras que el 39 % ya ha formalizado todas o parte de sus reservas. El avión es el medio de transporte predominante para el 81 % de la muestra, aunque el coche está ganando importancia en destinos cercanos, ya que lo eligen el 45 % de los españoles y el 18 % de los turistas franceses.

Alojamiento

En cuanto al alojamiento, los hoteles tradicionales siguen siendo la opción preferida para la mitad de los encuestados, mientras que el alojamiento local representa el 25 %. La estancia media más habitual es de 4 a 6 noches (el 37 % de los casos), reservándose las estancias más largas normalmente para quienes buscan complejos turísticos de playa. En cuanto a la inversión económica, el 44 % de los futuros visitantes estima un gasto de entre 1 000 y 2 000 euros por persona, incluyendo transporte, alojamiento y actividades de ocio.

Análisis macroeconómico

En un análisis macroeconómico más amplio del sur de Europa, el estudio identifica una ligera contracción del 5 % en las intenciones generales de viajar a la región en comparación con registros anteriores, situándose ahora en el 65 %, con un mayor dinamismo en el grupo de edad de 25 a 44 años. En general, los turistas buscan descanso (17 %), gastronomía local (15 %) y contacto con paisajes naturales (14 %) en esta zona geográfica, y eligen la seguridad (16 %), los precios moderados (15 %) y la hospitalidad (15 %) como criterios de selección esenciales.

Fuentes de inquietud

Por el contrario, las principales fuentes de inquietud están relacionadas con el aumento general del coste de la vida (21 %) y las limitaciones económicas personales (14 %).

El panorama geopolítico y el conflicto en Oriente Medio se perfilan como una preocupación central para el 15 % de los viajeros, lo que induce cambios de comportamiento: aunque el 41 % asegura que mantendrá sus viajes al extranjero, limitándose a evitar las zonas adyacentes a la crisis, los mercados como el de EE. UU., Italia y España son mucho más propensos a posponer sus planes u optar por el turismo nacional que los ciudadanos de los Países Bajos o Alemania.