La noticia la publicó por primera vez el periódico Público, que citó la confirmación que figuraba en el reciente informe anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la economía portuguesa; posteriormente, una fuente oficial del Ministerio de Hacienda confirmó la decisión a ese mismo periódico.
Estrategia de austeridad fiscal
Esta estrategia de austeridad fiscal llega tras un ejercicio presupuestario que las autoridades consideran complejo. Según el documento del FMI, el margen financiero que podría haber permitido otra reducción extraordinaria a mitad de año quedó absorbido por los costes derivados de las fuertes tormentas que azotaron Portugal el pasado mes de febrero, ya que los daños materiales resultantes exigieron una movilización imprevista de fondos públicos.
Los datos oficiales muestran también un déficit del 0,7 % del Producto Interior Bruto (PIB) en el primer trimestre, lo que aumenta la presión sobre el objetivo del Gobierno de cerrar el año con un superávit del 0,1 %.
Previsiones similares
Tanto el Banco de Portugal como el FMI comparten previsiones similares, anticipando un resultado presupuestario ligeramente menos favorable para el conjunto del ejercicio fiscal, lo que también descarta cualquier posibilidad de nuevas bonificaciones para los pensionistas.
A pesar de la suspensión de las medidas a corto plazo, el Ministerio de Hacienda no descarta desgravaciones fiscales estructurales en un futuro próximo.
En declaraciones recogidas por Público, el ministro de Hacienda, Joaquim Miranda Sarmento, reiteró el compromiso del Gobierno de seguir reduciendo el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRS), aplazando cualquier decisión hasta la propuesta de presupuesto general del Estado para el próximo año, que se presentará al Parlamento en octubre, y supeditando la medida estrictamente al margen de maniobra presupuestario y a la evolución económica en los meses intermedios.









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