El vuelo FR1386, operado por un Boeing 737-800, despegó de Bruselas según lo previsto, pero cambió de rumbo unos 45 minutos después del inicio del vuelo, mientras volaba a una altitud de crucero de aproximadamente 33 000 pies. Posteriormente, la aeronave se desvió al aeropuerto de París-Beauvais, donde los servicios de emergencia se encontraban en estado de alerta como medida de precaución.

Durante el desvío, la tripulación transmitió el código de emergencia 7700, reconocido internacionalmente, una señal que utilizan las aeronaves para alertar a los controladores aéreos de una emergencia general a bordo. El código no indica la naturaleza ni la gravedad del incidente, y puede utilizarse en una amplia variedad de situaciones, incluyendo problemas técnicos, emergencias médicas u otros motivos operativos.

En el momento de la publicación, Ryanair no había confirmado el motivo del desvío, y no había indicios oficiales de si la emergencia se debió a un problema técnico, un incidente médico u otra causa.

El avión aterrizó sin incidentes en París-Beauvais, donde los servicios de emergencia recibieron al vuelo siguiendo los procedimientos estándar para aeronaves que declaran una emergencia.

Se preveía que los pasajeros que viajaban a Oporto continuaran su viaje una vez que la aerolínea hubiera realizado los trámites necesarios. Ryanair aconseja a los clientes afectados por interrupciones operativas que consulten la información más reciente sobre los vuelos a través de su página oficial de actualizaciones de viajes.