El primer ministro Andy Burnham ha afirmado que las reformas propuestas tienen por objeto crear un sistema de bienestar «más justo y sostenible», con medidas que se espera que dificulten a algunas personas el acceso a las prestaciones a largo plazo, al tiempo que aumentan el apoyo a quienes puedan reincorporarse al mercado laboral.

Aunque las propuestas se dirigen principalmente a las personas que viven en el Reino Unido, se anima a los ciudadanos británicos que residen en el extranjero, incluso en Portugal, a que sigan de cerca la evolución de la situación, sobre todo si reciben o tienen intención de solicitar prestaciones del Reino Unido.

Enfoque en el empleo

Se espera que las reformas pongan mayor énfasis en ayudar a las personas a incorporarse al mercado laboral, al tiempo que se endurecen los requisitos para acceder a determinadas prestaciones relacionadas con la salud y la discapacidad. El Gobierno sostiene que el actual sistema de bienestar social se ha vuelto financieramente insostenible tras un fuerte aumento del número de personas que solicitan prestaciones por enfermedad de larga duración.

Burnham afirmó que el objetivo es garantizar que se siga prestando apoyo a quienes más lo necesitan, al tiempo que se anima a quienes pueden trabajar a reincorporarse al mercado laboral.

Las propuestas deberán ser aprobadas por el Parlamento antes de convertirse en ley y podrían ser objeto de enmiendas durante el proceso legislativo.

Qué significa esto para los británicos en Portugal

Muchas prestaciones estatales del Reino Unido están sujetas a normas de residencia, lo que significa que el derecho a percibirlas puede variar en función del lugar de residencia del solicitante. Si bien algunas prestaciones, incluida la pensión estatal del Reino Unido, pueden seguir percibiéndose en el extranjero, otras solo están disponibles en circunstancias específicas o pueden dejar de pagarse tras trasladarse al extranjero.

Cualquier persona que resida en Portugal y que actualmente reciba prestaciones del Reino Unido, o que esté considerando solicitarlas en el futuro, debería buscar información actualizada antes de dar por sentado que su derecho se mantendrá sin cambios si se aplican las reformas.

El Reino Unido y Portugal siguen coordinando determinados acuerdos de seguridad social en el marco del Acuerdo de Comercio y Cooperación entre el Reino Unido y la UE, lo que contribuye a proteger algunos derechos en materia de pensiones y cotizaciones tras el Brexit. No obstante, el derecho de cada persona depende de sus circunstancias personales y del tipo de prestación de que se trate.

Debate más amplio

Las reformas propuestas han suscitado un debate en todo el Reino Unido, y sus defensores argumentan que son necesarias para controlar el aumento de los costes de las prestaciones sociales y hacer frente a la escasez de mano de obra. Los críticos, sin embargo, han advertido de que unas normas de acceso más estrictas podrían ejercer una presión adicional sobre las personas vulnerables con enfermedades crónicas o discapacidades.

Se espera que el Gobierno publique más detalles a medida que la legislación avance en el Parlamento.