Se quemaron alrededor de 3,1 millones de hectáreas, lo que supone un descenso respecto al récord de 15,8 millones de hectáreas registrado en 2024. Los investigadores señalaron que las condiciones más frías provocadas por el fenómeno de La Niña contribuyeron a esta mejora, y afirmaron que este fuerte descenso demuestra que es posible reducir los daños causados por los incendios forestales, aunque advirtieron de que sigue siendo esencial mantener los esfuerzos de prevención para consolidar este progreso.
Créditos: Unsplash; Autor: Ivars Utināns;
La reducción se extendió por todo Brasil, donde en 2025 ardieron 12,7 millones de hectáreas, frente a los 30 millones del año anterior. Se espera que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que se comprometió a proteger la Amazonía, destaque estas cifras de cara a las elecciones presidenciales de octubre.









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