Los chagras combinan tradiciones medioambientales, sociales y culturales, y las familias cultivan docenas de especies de plantas alimenticias, frutales y medicinales en una misma parcela. Tras cinco o seis años, las parcelas cultivadas se devuelven a la selva tropical, lo que permite que los bosques se regeneren de forma natural.
Créditos: Unsplash; Autor: Paulius Dragunas;
Los chagras favorecen la biodiversidad, almacenan carbono y producen una amplia variedad de cultivos sin pesticidas. Los investigadores afirman que este sistema ofrece lecciones para la agricultura sostenible, pero se enfrenta a amenazas cada vez mayores procedentes de la minería, la deforestación y el cambio climático. Los líderes indígenas sostienen que proteger los derechos sobre la tierra es esencial para preservar esta práctica centenaria.









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