Estos planes, que abarcan las islas de Corvo, Flores, Graciosa, Santa María, São Jorge y Terceira, fueron aprobados por el Consejo de Gobierno Regional el 13 de mayo y ya se han publicado.

Según informa Publituris, completan una nueva etapa en los esfuerzos de las autoridades regionales por establecer instrumentos de gestión actualizados en todas las áreas protegidas de las Azores. Los planes de gestión de São Miguel, Pico y Faial ya habían sido aprobados y se están llevando a cabo.

Áreas protegidas

El Gobierno Regional de las Azores ha señalado que los nuevos planes están diseñados para conciliar la protección del medio ambiente con la actividad humana sostenible, al tiempo que mejoran la forma en que se supervisan y gestionan las áreas protegidas.

Estos planes incluyen normativas que regulan el uso de las zonas terrestres de los parques naturales de cada isla, mapas de zonificación y restricciones, informes técnicos que establecen los objetivos de conservación y las medidas de gestión, así como programas de seguimiento diseñados para evaluar el estado de los ecosistemas y su aplicación.

Alonso Miguel, secretario regional de Medio Ambiente y Acción Climática, afirmó que los parques naturales insulares constituyen la principal estructura operativa para la gestión de las áreas protegidas de la región y que, al agrupar diferentes categorías de áreas protegidas terrestres y marinas, permiten adaptar las políticas de conservación a las características particulares de cada isla.

Amenazas medioambientales

El nuevo marco forma parte de la Red Regional de Áreas Protegidas de las Azores, que actualmente comprende 124 áreas protegidas repartidas entre los nueve Parques Naturales Insulares del archipiélago.

En conjunto, estas abarcan unas 56 066 hectáreas de superficie, lo que equivale aproximadamente a una cuarta parte del territorio emergido de las Azores.

El Gobierno afirma que los planes revisten especial importancia para la salvaguarda de especies endémicas, hábitats y paisajes, así como de los rasgos geológicos y biológicos que caracterizan a este archipiélago volcánico. Además, abarcan los espacios incluidos en la red Natura 2000 y están concebidos para complementar otros instrumentos de ordenación territorial de mayor alcance.

Este nuevo enfoque, que da prioridad al cambio climático y a los riesgos naturales, contribuirá a una mayor resiliencia de los ecosistemas, a la adaptación al cambio climático y al uso sostenible de los recursos naturales, al tiempo que proporciona un marco para identificar, supervisar y mitigar las amenazas medioambientales.

Conservación de los ecosistemas

Los planes siguen la misma estructura general que los ya aprobados para São Miguel, Pico y Faial, pero introducen mecanismos adicionales diseñados para mejorar la relación entre la conservación y las actividades recreativas.

A modo de ejemplo, su coordinación con los «Mapas de Deportes en la Naturaleza», que están a punto de completarse, podría ayudar a establecer un enfoque más coherente respecto al uso recreativo de los paisajes protegidos, permitiendo a los visitantes disfrutar de los espacios naturales de la isla al tiempo que se limita la presión sobre los ecosistemas sensibles.

El Gobierno Regional también ha identificado la determinación de la capacidad de carga de las áreas protegidas que registran altos niveles de turismo como parte de sus objetivos medioambientales más amplios. Sus planes incluyen medidas destinadas a supervisar el patrimonio natural de las Azores, hacer frente a las especies invasoras y continuar con los proyectos de conservación en el marco del programa LIFE.

Alonso Miguel añadió que los planes actualizados representan un paso hacia una política medioambiental más basada en la ciencia, con el objetivo a largo plazo de garantizar que los recursos naturales de las Azores sigan protegidos y disponibles para las generaciones futuras.

El Gobierno sostiene que una conservación eficaz requerirá un seguimiento y una gestión continuos, en lugar de limitarse a designar zonas como protegidas. Por lo tanto, estos nuevos planes pretenden proporcionar el marco práctico para combinar la conservación de la biodiversidad, el turismo sostenible y otras actividades humanas con la resiliencia a largo plazo de los ecosistemas del archipiélago.