El gigante alemán del sector turístico ha presentado unos resultados más débiles en el tercer trimestre, con una caída de los ingresos del 5,6 % respecto al mismo periodo del año anterior, hasta los 5.900 millones de euros, y un descenso del número de clientes del 3 %, hasta los 9,9 millones.

Por su parte, el beneficio operativo ajustado también se redujo de 321 millones de euros a 235 millones de euros entre abril y junio.

Un año atípico

Sébastien Ebel, consejero delegado de TUI, afirmó que, a pesar de estas cifras, el grupo estaba mostrando una gran resistencia en lo que describió como un año inusualmente difícil.

Añadió que «2026 no es un año normal», y señaló que la demanda sigue siendo fuerte, pero que los viajeros tardan más en decidirse por sus vacaciones.

Según informa Publituris, el conflicto entre Irán y Estados Unidos ha tenido un impacto significativo en las operaciones del grupo, lo que ha supuesto un coste de unos 60 millones de euros para TUI. Sin embargo, la empresa afirma ahora que las reservas están empezando a recuperarse, especialmente en los destinos del Mediterráneo.

Ingresos de verano

Aunque los ingresos por reservas anticipadas para el verano de 2026 siguen estando un 6 % por debajo del nivel del año pasado, las reservas durante el último periodo de cuatro semanas aumentaron un 7 %, lo que sugiere que los consumidores están recuperando la confianza a la hora de viajar.

Las vacaciones de corta y media distancia siguen dominando la demanda, siendo Grecia y España los destinos más populares. Las Islas Baleares y Canarias también se encuentran entre los destinos que despiertan mayor interés.

TUI también ha informado de una renovada demanda en el Mediterráneo oriental, donde las reservas y la demanda hotelera muestran signos de volver a niveles más normales tras meses de incertidumbre geopolítica. Sin embargo, la ocupación prevista para el cuarto trimestre del grupo sigue estando por debajo del nivel registrado un año antes.

Comportamiento de los consumidores

Uno de los mayores cambios en el comportamiento de los consumidores ha sido el aumento de las reservas de última hora, ya que la incertidumbre económica ha animado a los viajeros a retrasar sus decisiones de compra, una tendencia que, según TUI, se ha acentuado mucho más que en años anteriores.

Ebel también señaló los cambios en los patrones climáticos en toda Europa como una oportunidad potencial para el sector turístico.

Las condiciones climáticas más cálidas fuera de la temporada tradicional de verano están animando a algunos turistas a viajar durante períodos más tranquilos, como la primavera y el otoño.

Operaciones estacionales

Por ello, TUI ve potencial en ampliar sus operaciones estacionales a meses tradicionalmente más tranquilos, con vuelos previstos a Heraclión, en Creta, en noviembre, y ha estado colaborando con las empresas locales para garantizar que los restaurantes y otros servicios permanezcan abiertos para los visitantes.

Esta medida refleja una estrategia más amplia para responder a los cambios en los hábitos de viaje, y TUI ha identificado noviembre, diciembre, febrero y marzo como meses en los que podría haber mayores oportunidades para atraer a turistas.