Este cambio es posible gracias a los nuevos escáneres de seguridad C3/CT, que generan imágenes tridimensionales detalladas del contenido del equipaje de mano. En aquellos aeropuertos donde esta tecnología se ha instalado y homologado por completo, el personal de seguridad puede examinar los líquidos y los dispositivos electrónicos sin que los pasajeros tengan que sacarlos necesariamente de sus maletas.

Pero hay una salvedad importante para cualquiera que esté haciendo las maletas para unas vacaciones en Europa: las normas no son las mismas en todos los aeropuertos.

La conocida restricción de 100 ml sigue vigente en muchos aeropuertos e incluso en algunas terminales concretas, lo que significa que los viajeros deben consultar las normas de su aeropuerto de salida, de cualquier aeropuerto de conexión y de su viaje de vuelta.

¿En qué lugares están cambiando las normas?

Entre los aeropuertos que, según se ha informado, permiten envases de líquido de hasta 2 litros se encuentran Roma-Fiumicino, Viena, Dublín, Billund, Malta, Palma de Mallorca y Cracovia, así como varios aeropuertos del Reino Unido.

La aplicación puede variar incluso dentro de un mismo país. Palma de Mallorca es uno de los aeropuertos españoles en los que el nuevo sistema está plenamente operativo. Al mismo tiempo, en Málaga la aplicación es más limitada, y otros aeropuertos españoles importantes siguen aplicando las restricciones tradicionales.

Los nuevos escáneres también pueden hacer que el proceso de seguridad resulte considerablemente menos engorroso. En los controles debidamente equipados, los ordenadores portátiles, las tabletas y los artículos de aseo pueden permanecer dentro del equipaje de mano, en lugar de tener que colocarse por separado en las bandejas de seguridad.

No tires todavía los frascos de viaje

Por ahora, lo más seguro sigue siendo informarse antes de viajar.

La normativa europea general sigue limitando los líquidos a envases individuales de no más de 100 ml, que suelen llevarse dentro de una bolsa transparente de un litro, a menos que los pasajeros pasen por un aeropuerto que utilice escáneres homologados según la normativa más reciente.

Las nuevas normas, más flexibles, plantean un posible problema en los viajes de vuelta. Un pasajero podría salir de un aeropuerto que permite pasar una botella de dos litros por el control de seguridad, solo para descubrir que el aeropuerto desde el que vuela de vuelta a casa sigue aplicando el límite de 100 ml.

La implantación de los escáneres de tomografía computarizada (CT) continúa en toda Europa a lo largo de 2026, por lo que se espera que aumente el número de aeropuertos que ofrecen normas más flexibles.

Sin embargo, hasta que la tecnología se generalice, los viajeros deberían consultar la información oficial de seguridad de cada aeropuerto de su itinerario antes de decidir dejar los artículos de aseo en miniatura en casa.

Por el momento, el frasco de 100 ml aún no está listo para jubilarse.

#Viajes #SeguridadAeroportuaria #ViajesPorEuropa #ViajesPorPortugal #Aeropuertos #EquipajeDeMano #NoticiasDeViajes #ThePortugalNews