Actualmente, siete municipios de la región aplican un impuesto turístico: Albufeira, Faro, Lagoa, Loulé, Olhão, Portimão y Vila Real de Santo António.

No existe un impuesto turístico único que abarque todo el Algarve.

En su lugar, son los municipios los que establecen las normas, por lo que el importe que pagan los visitantes, el periodo de aplicación del impuesto y las exenciones disponibles pueden variar en función del lugar donde se alojen.

Asignación de los ingresos

En Albufeira, la tasa turística municipal es de 2 € por persona y noche y se aplica a los huéspedes mayores de 13 años durante un máximo de siete noches consecutivas. La tasa se cobra entre el 1 de abril y el 31 de octubre.

El Ayuntamiento de Albufeira confirmó en marzo que el impuesto seguirá aplicándose en 2026 y se cobra directamente a los huéspedes, normalmente al hacer el registro de entrada. El municipio afirma que el dinero se destina a ámbitos como la sostenibilidad, la seguridad y la salud, así como al mantenimiento y desarrollo de los servicios relacionados con el turismo.

En Lagoa, los visitantes también pagan 2 € por persona y noche durante la temporada alta, que va del 1 de abril al 31 de octubre. Durante la temporada baja, entre noviembre y marzo, el importe se reduce a 1 € por noche.

Las normas publicadas por el Ayuntamiento de Lagoa establecen que este gravamen es un impuesto municipal por pernoctación destinado a ayudar a financiar actividades e inversiones vinculadas directa e indirectamente al turismo en el municipio.

Loulé, que incluye importantes destinos turísticos como Vilamoura, Quarteira y Quinta do Lago, también ha introducido un impuesto turístico municipal. El ayuntamiento aprobó la medida como una forma de contribuir al mantenimiento de la calidad de los espacios públicos, las infraestructuras y los servicios en un municipio que recibe un gran número de visitantes.

Los turistas también pueden tener que hacer frente a un recargo adicional por pernoctación cuando se alojen en Faro, Olhão, Portimão y Vila Real de Santo António, aunque las normas y exenciones las establece cada municipio por separado.

En Portimão, por ejemplo, el impuesto sigue un sistema estacional, con una tarifa más elevada durante la temporada alta turística y una tarifa más baja durante los meses de invierno.

La normativa municipal de Vila Real de Santo António también limita el impuesto a un máximo de siete noches por estancia. El ayuntamiento afirma que los fondos recaudados mediante esta medida se destinan a apoyar la promoción del municipio, el turismo sostenible y la conservación de los recursos naturales y paisajísticos locales.

Coste de las vacaciones

El recargo adicional suele ser recaudado por los hoteles, complejos turísticos, alojamientos locales y otros establecimientos sujetos a las respectivas normativas municipales, antes de ser transferido al municipio.

Para los visitantes, esto significa que el coste final de unas vacaciones en el Algarve puede variar ligeramente en función del municipio en el que decidan alojarse, incluso cuando los destinos se encuentren a poca distancia entre sí.