El Ayuntamiento de Silves está siguiendo de cerca la situación junto con la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente (APA), después de que las mediciones realizadas en el lugar revelaran unos niveles de oxígeno en torno al 10 %, frente a los niveles normales de aproximadamente el 90 %, según informa Algarve Primeiro.

El ayuntamiento explicó que el escaso caudal de la Ribeira de Alcantarilha, junto con las altas temperaturas y la escasa renovación del agua, ha provocado una fuerte reducción de la cantidad de oxígeno disponible.

Con niveles tan bajos, las condiciones se vuelven inadecuadas para la supervivencia de los peces y también pueden provocar la muerte y la descomposición de las algas y otras materias orgánicas.

Los equipos municipales ya han comenzado a retirar los peces muertos para reducir el impacto medioambiental y evitar los problemas derivados de su descomposición.

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El Ayuntamiento de Silves también ha puesto a disposición personal y maquinaria para abrir temporalmente un paso entre el arroyo y el mar. La medida permitiría la entrada de agua de mar y contribuiría a la renovación de las aguas de la Ribeira de Alcantarilha.

Sin embargo, la operación solo puede llevarse a cabo con marea alta y requiere la autorización de la APA, responsable del curso de agua.

Antes de autorizar la intervención, la agencia medioambiental estaba a la espera de los resultados de los análisis microbiológicos realizados en el agua.

No es la primera vez que se registran mortandades de peces en la Ribeira de Alcantarilha. En 2024 se produjo una situación similar, cuando finalmente se abrió la desembocadura del arroyo al mar tras graves escaseces de agua y bajas concentraciones de oxígeno.

El ayuntamiento ha afirmado que seguirá supervisando la situación junto con la APA y retirando los peces muertos, a la espera de que se den las condiciones que permitan una nueva intervención.