En un comunicado, la GNR informó de que, en el marco de una operación destinada a supervisar la comercialización, el transporte y el almacenamiento de pescado fresco, los agentes encontraron a un hombre de 46 años manipulando, almacenando y vendiendo pescado en el interior de un almacén.

Descubrieron que el operador no disponía del Número de Control Veterinario (NCV) necesario para llevar a cabo la actividad de forma legal, añadió la fuerza.

Además, «se constató que una parte significativa del pescado carecía de los documentos de trazabilidad necesarios» y «a raíz de las infracciones detectadas, se incautó todo el stock de pescado».

Notificación de infracción

La GNR emitió un acta de infracción formal, señalando que las multas por este tipo de infracciones pueden alcanzar los «24 000 euros».

Según la UCCF, el pescado incautado será sometido a inspecciones sanitarias por parte de las autoridades competentes para determinar su destino final.