Debido a la incertidumbre en los precios del combustible provocada por el conflicto en Oriente Medio, Ryanair habría advertido a los pasajeros de que podrían enfrentarse a un aumento en el precio de los billetes y a una menor frecuencia de vuelos con el fin de reducir los costes operativos.

Ryanair, que opera principalmente en Europa, suele registrar pérdidas entre noviembre y marzo. En general, la compañía reconoce que registra pérdidas entre noviembre y marzo, debido a la baja demanda en comparación con la temporada alta de verano. En este sentido, Ryanair ha anunciado una posible reducción de su programa de vuelos de invierno, con el objetivo de reducir las pérdidas entre 70 y 100 millones de euros.

Según se ha informado, la aerolínea también ha advertido de que las tarifas de los vuelos de corta distancia en Europa podrían aumentar si los precios del petróleo se mantienen en los niveles actuales hasta el verano de 2027.