Estas previsiones provienen de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas del Algarve (AHETA), que también se muestra optimista respecto a los resultados de la región durante el mes de agosto.
En declaraciones a Lusa, el presidente de la AHETA, Hélder Martins, señaló que septiembre y octubre se han convertido en meses importantes para el turismo en el Algarve, gracias al clima cálido que suele mantenerse tras la temporada alta de verano.
La asociación prevé que la ocupación alcance al menos el 80 % este mes, antes de descender ligeramente en octubre.
Las cifras definitivas de agosto aún no están disponibles y se publicarán a lo largo de la próxima semana. No obstante, los primeros indicios son positivos, y la AHETA espera que los resultados sean similares a los registrados en julio.
Martins reconoció que los hoteles y complejos turísticos han experimentado un descenso en la demanda por parte de los huéspedes portugueses. No obstante, cree que algunas familias pueden haber optado por alojamientos locales, ya que ofrecen mayor flexibilidad y la posibilidad de preparar sus propias comidas.
Las cifras publicadas anteriormente por el Instituto Nacional de Estadística mostraban un aumento de los ingresos por turismo, del número de huéspedes y del turismo interno durante el mes de julio.
Martins señaló que el Algarve había seguido registrando buenos resultados a pesar de varios factores que podrían haber afectado a la demanda, entre ellos los conflictos internacionales, las altas temperaturas en Europa central y los indicios de que un mayor número de turistas portugueses estaba optando por la costa del Alentejo.
Se espera que la primera semana de septiembre sea especialmente importante, ya que muchas familias aún pueden viajar antes del inicio del nuevo curso escolar.
Tras la reanudación de las clases, el perfil de los visitantes suele cambiar. Septiembre y octubre suelen atraer a personas con mayor flexibilidad, más tiempo para viajar y mayor poder adquisitivo.
Para el sector turístico, estos dos meses ayudan a prolongar la temporada de verano antes de que comience el período invernal, más tranquilo.
Martins señaló que noviembre, diciembre y enero siguen siendo los meses más difíciles para el turismo en el Algarve, lo que hace que los buenos resultados obtenidos a principios de otoño sean especialmente valiosos para la región.







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