La Agencia de Integración, Migración y Asilo ha estado sometida a una intensa presión desde que sustituyó al SEF en octubre de 2023, al heredar un enorme volumen de casos de inmigración pendientes, además de la responsabilidad de tramitar las nuevas solicitudes.
Ahora, la agencia afirma que está entrando en una fase diferente, con más personal y un número cada vez mayor de servicios que se prestan en línea.
Según el presidente de la AIMA, Pedro Portugal Gaspar, la agencia ha incorporado a 125 empleados desde enero, lo que ha elevado su plantilla de 742 a 867 personas.
Se espera que otras 48 personas se incorporen antes de que termine el año, con lo que el total ascenderá a 915.
En declaraciones a PÚBLICO Brasil, Gaspar afirmó que la agencia se encuentra ahora en condiciones de centrarse más en la calidad de su servicio tras un periodo dedicado principalmente a la resolución de los casos pendientes.
Más servicios en línea
La AIMA ha ido trasladando gradualmente los trámites de inmigración a plataformas digitales, lo que podría reducir la necesidad de que los solicitantes acudan repetidamente a sus oficinas.
Uno de los cambios más importantes ha sido la ampliación del Portal de Renovaciones en línea.
Desde julio, los ciudadanos de la UE y sus familiares pueden utilizar el portal para solicitar certificados y tarjetas de residencia permanente, abonar las tasas correspondientes y subir sus documentos.
Según la AIMA, solo es necesaria una cita presencial si hay que recabar datos biométricos.
El portal también se está utilizando para los permisos de residencia que han caducado o que caducarán entre julio de 2025 y octubre de 2026, así como para determinados permisos de residencia por inversión que han caducado.
Para los residentes extranjeros que llevan meses lidiando con citas, trámites y la incertidumbre sobre las renovaciones, la verdadera prueba será si esos cambios se traducen en un servicio notablemente más sencillo.
La AIMA se creó tras el cierre del SEF, y las competencias en materia de inmigración se repartieron entre varias organizaciones. Desde el principio, la nueva agencia se enfrentó a un atraso que suponía cientos de miles de expedientes pendientes.
Posteriormente se creó un grupo de trabajo especial para hacer frente a esas solicitudes pendientes, mientras que el Gobierno introdujo varios cambios en la forma de gestionar los permisos de residencia y sus renovaciones.
Gaspar afirmó que la agencia está trabajando ahora para mejorar la atención al usuario, al tiempo que continúa modernizando sus sistemas.
La contratación adicional debería dotar a la AIMA de mayor capacidad para lograrlo, aunque el impacto se medirá, en última instancia, por la experiencia de los solicitantes a la hora de renovar un permiso, concertar una cita o resolver un problema.
Para la numerosa población extranjera de Portugal, esa mejora será mucho más importante que el número de personas que trabajan en las oficinas de la AIMA.








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