El Gobierno ha anunciado hoy, 14 de octubre, esta decisión, y se prevé que la operación se complete a principios de 2028.

La inversión propuesta otorgaría a Lufthansa una participación significativa en TAP, al tiempo que dejaría la mayor parte del capital de la aerolínea fuera de la participación que se va a vender.

¿Qué va a pasar ahora?

La elección de Lufthansa marca una etapa importante en el proceso de privatización, aunque la operación aún no se ha completado.

El calendario del Gobierno prevé que la operación se cierre a principios de 2028, lo que deja tiempo para los pasos restantes antes de que pueda concluirse la adquisición propuesta.

La oferta de 1.201 millones de euros abarca hasta el 49,9 % del capital de TAP, lo que significa que la participación final dependerá de los términos de la operación una vez completada.

¿Qué podría suponer este acuerdo para TAP?

La adquisición propuesta establecería un importante vínculo de propiedad entre TAP y Lufthansa, uno de los mayores grupos de aerolíneas de Europa.

Para TAP, la operación supondría un cambio significativo en su estructura accionarial, con posibles implicaciones para su futura estrategia comercial y su desarrollo.

Sin embargo, el anuncio del Gobierno aún no establece qué cambios operativos, si los hubiera, se producirían tras la inversión.

Se espera que, a medida que avance el proceso de privatización, se vayan aclarando más detalles sobre los términos del acuerdo y la estrategia futura de la aerolínea.

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Actualización editorial:

Según el acuerdo propuesto, Lufthansa adquiriría inicialmente una participación del 44,9 % en TAP, quedando reservado un 5 % adicional del capital de la aerolínea para los empleados. El Gobierno portugués mantendría una participación mayoritaria en esta fase, aunque ha indicado que podría llevarse a cabo una fase posterior de privatización, que podría implicar un canje de acciones con el grupo aéreo alemán.

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