Durante una velada organizada por AtlasEdge, la empresa anunció una inversión histórica que confirma lo que muchos de nosotros venimos diciendo desde hace años: Portugal ya no forma parte de la periferia digital de Europa, sino que está en la vanguardia de la innovación.

AtlasEdge, uno de los principales proveedores europeos de centros de datos, ha obtenido 253 millones de euros de financiación verde para desarrollar su campus de nueva generación en Lisboa. El bono senior garantizado a siete años se divide en dos tramos, uno de 63 millones de euros para construir la instalación LIS001 y otro de 190 millones de euros para financiar la LIS002. Banco Santander e ING actuaron como bookrunners, e ING también actuó como Coordinador Único de Sostenibilidad. La financiación está vinculada a objetivos de sostenibilidad, en perfecta consonancia con el creciente liderazgo de Portugal en energías renovables; el país es actualmente el cuarto productor mundial de energía solar y eólica.

El nuevo campus de Lisboa suministrará 30 MW en tres fases. La primera fase, LIS001, se ha inaugurado esta semana y ya cuenta con importantes clientes, y se espera que empiece a funcionar a finales de 2025. La LIS002 se encuentra ahora en fase de planificación y su puesta en marcha está prevista para 2028. AtlasEdge también ha adquirido otros 10 000 metros cuadrados de terreno junto al LIS002 para construir el LIS003, ampliando la capacidad potencial total del campus a 30 MW.

Este desarrollo representa mucho más que otro proyecto de infraestructura. Indica que Portugal se ha convertido en uno de los principales actores de la economía digital europea. Con su vibrante ecosistema tecnológico, su estratégica ubicación atlántica y su acceso a energías limpias, Lisboa se está convirtiendo rápidamente en uno de los destinos más atractivos del continente para las inversiones en datos, nube y periferia. Situado a menos de diez kilómetros de la estación de aterrizaje del cable submarino en Carcavelos, el campus proporcionará conectividad de baja latencia que unirá Europa, África, Oriente Medio y América, estableciendo Lisboa como una auténtica puerta digital entre continentes.

El compromiso de AtlasEdge refuerza otra verdad: Portugal ha madurado hasta convertirse en un mercado capaz de atraer capital a largo plazo y orientado a la sostenibilidad. La empresa espera invertir más de 500 millones de euros en el país en los próximos años, reforzando su papel como nodo clave en la red de infraestructuras digitales de Europa.

Tras haber seguido la expansión de los ecosistemas de centros de datos en los mercados mundiales, puedo afirmar que pocas naciones ofrecen la combinación que ofrece hoy Portugal de estabilidad política, liderazgo en energías renovables, talento cualificado y conectividad geográfica. La elección de Lisboa para una inversión a tan gran escala es un claro voto de confianza en el futuro del país.

Portugal está demostrando que puede conectar y alimentar el mundo al mismo tiempo. El anuncio de AtlasEdge no es sólo un hito para la empresa, sino también un momento decisivo para la creciente posición de Portugal en el centro del Atlántico digital.