El mejor regalo que recibí el año pasado fue un ejemplar encuadernado de "El niño, el topo, el zorro y el caballo", escrito en el año 2019 por el humanista Charlie Mackesy. Utilizando un inglés básico y coloquial que recuerda a A través del espejo, los cuatro animales protagonistas cuentan una historia de sencillez aventurera donde el valor se fundamenta en el amor y la amistad

La narración está ilustrada con sus propios dibujos, que a menudo actúan como enlaces en el texto. Al pasar cada página, esta combinación hace que el proceso de seguir el cuento sea a la vez delicioso e instructivo. Es un sermón de relaciones sociales contado con amabilidad y un hábil toque de humor que constituye una memorable disertación sobre la búsqueda de un camino a través de los infortunios de la vida.

Créditos: Imagen suministrada; Autor: Google images;

Me impresionó tanto este fenómeno que encargué a un librero lisboeta ejemplares de la versión portuguesa para regalar en Navidad a amigos de todas las edades. Me los entregaron en dos días por CTT y me encantó comprobar que su presentación en una encuadernación un poco más grande era tan buena como la de la inglesa. El texto manuscrito ha sido interpretado (no traducido) con gran empatía para que el tema se exprese en portugués coloquial, mientras que las ilustraciones tienen una calidad onírica.

De hecho, según descubrí en las notas de la editorial, la versión portuguesa es el guión de un cortometraje de animación que ganó un Oscar en la 95ª edición de los premios de la Academia. Al poner los dos libros uno al lado del otro, la lectura comparativa me pareció de lo más gratificante, ya que descubrí nuevas comprensiones y significados ocultos en ambos idiomas.

En octubre de 2025, el autor publicó una secuela titulada "Always Remember: El Niño, El Topo El zorro, el caballo y la tormenta", cuya llegada espero ahora con impaciencia para poder continuar una educación apreciativa asistida por recuerdos de fantasías infantiles olvidadas hace mucho tiempo.

Charlie Mackesy recibió merecidamente la Orden del Imperio Británico en 2024 en reconocimiento a su premiada labor como artista y como trabajador de numerosas organizaciones benéficas que van desde el alojamiento de los sin techo británicos hasta la apicultura en Zambia.

por Roberto Cavaleiro, Tomar 07 enero 2026