Los investigadores utilizaron datos sísmicos para identificar el fragmento enterrado, que probablemente data de hace cientos de millones de años. El descubrimiento ayuda a explicar cómo se formaron y separaron los continentes a lo largo de millones de años, ofreciendo nuevos conocimientos sobre la historia geológica de Norteamérica y las fuerzas que dan forma a la corteza terrestre.
Créditos: Imagen facilitada; Autor: Sociedad de Historia Natural de Torres Vedras;
Los científicos encontraron la antigua masa de tierra a lo largo de la región de los Apalaches, oculta justo bajo la superficie. El hallazgo sugiere que pueden persistir restos de antiguos continentes en el subsuelo, lo que modificaría la comprensión de la tectónica de placas y de la evolución geológica de la Tierra a largo plazo.







