La nueva legislación aborda el problema generalizado del "ghosting" en los procesos de contratación. La medida pretende mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en la contratación, dando a los candidatos unas expectativas más claras y reforzando unas prácticas de contratación más justas en todo el mercado laboral.
La norma, introducida en virtud de los cambios introducidos en la legislación sobre normas de empleo, permite imponer multas de hasta 100.000 dólares canadienses en caso de incumplimiento. Dado que muchos candidatos denuncian que se les ignora después de las entrevistas, la ley se considera un paso hacia el restablecimiento de la profesionalidad y el respeto en los procesos de contratación.







