En países como Francia, España y Japón, las autoridades locales buscan formas de invertir el declive demográfico e insuflar nueva vida a comunidades con dificultades.

Según The Timesla idea de vender casas por sólo 1 euro surgió en la ciudad siciliana de Salemi en 2008, cuando las autoridades locales buscaron formas de hacer frente al creciente número de propiedades abandonadas. Desde entonces, el concepto se ha extendido por toda Italia, atrayendo a compradores de todo el mundo. Sin embargo, la ganga del precio de compra es sólo una parte de la historia, ya que las obras de renovación, los permisos y los costes legales suelen requerir una inversión mucho mayor.

Francia

Francia ha adoptado un modelo ligeramente diferente. En el pueblo normando de Lonlay-l'Abbaye, las autoridades locales han ofrecido parcelas edificables por tan sólo 1 euro el metro cuadrado para atraer a nuevos residentes y apoyar los servicios locales. En declaraciones a The Times, la agente inmobiliaria Ellen Aragon describió la iniciativa como "una forma muy práctica de apoyar a los compradores de viviendas y también de aumentar la base impositiva", y añadió que el pueblo ha experimentado mejoras, como nuevos servicios sanitarios y guarderías.

España

En España, el programa Holapueblo ayuda a empresarios y familias a trasladarse a comunidades rurales poniéndolos en contacto con pueblos que ofrecen alojamiento asequible y apoyo a nuevas empresas. Uno de los participantes, Steven Love, se trasladó a la localidad andaluza de Aroche, donde abrió una academia de inglés. Según declaró a The Times: "Aquí vivo como un rey. Es otro tipo de riqueza. La gente es rica en calidad de vida".

Japón

Japón es otro país que atrae a compradores extranjeros. Con millones de viviendas vacías repartidas por todo el país, algunas disponibles a precios extremadamente bajos, el mercado se ha vuelto cada vez más atractivo para quienes buscan un ritmo de vida diferente. Según The Times, Tomasz Lisiecki y su pareja compraron una casa en la región rural de Kagoshima tras pasar años en Londres. El aislamiento de la propiedad era parte del atractivo. "Es lo que queremos después de años de vida en la ciudad", declaró al periódico.

Aunque la realidad detrás de estos proyectos suele ser más compleja de lo que sugiere el precio, siguen atrayendo a compradores que buscan un nuevo comienzo en el extranjero. Para las comunidades cuya población disminuye, también ofrecen una forma de atraer nuevos residentes, inversiones y actividad económica.