La lista se basa en las respuestas de más de 24 000 residentes de 150 ciudades de todo el mundo y destaca los destinos que ofrecen las experiencias gastronómicas más emocionantes, accesibles y singulares.

Londres, Barcelona, Atenas y Lisboa se encuentran entre las ciudades europeas incluidas en el top 10 mundial.

Este estudio se elaboró a partir de las opiniones de los residentes sobre la calidad y la asequibilidad de restaurantes, cafeterías, pubs y bares, junto con valoraciones de los aspectos más destacados de la escena culinaria local de cada ciudad. Más de 100 editores de Time Out y expertos gastronómicos locales también contribuyeron a la evaluación, y los resultados finales se ponderaron en un 70 % según la opinión local y en un 30 % según el análisis de los expertos.

Diversidad culinaria

La capital de Perú se aseguró el primer puesto gracias a su escena gastronómica de renombre internacional, que sigue combinando los sabores tradicionales con la innovación y el talento culinario de primer nivel.

Bangkok se situó en segunda posición, seguida de Ciudad de México en tercera, mientras que Londres terminó cuarta, por delante de Barcelona en quinto lugar, Ciudad Ho Chi Minh en sexto, Melbourne en séptimo, Pekín en octavo, Atenas en noveno y Lisboa en décimo.

Londres se erigió como la ciudad europea mejor clasificada, obteniendo el cuarto puesto por la extraordinaria variedad de su oferta gastronómica.

Desde los tradicionales bagels y el «pie and mash» hasta la cocina vegana etíope y el smørrebrød danés, la capital británica fue reconocida por ofrecer una de las culturas gastronómicas más variadas del mundo.

Según Time Out, el 96 % de los londinenses encuestados describió la oferta gastronómica de la ciudad como «buena» o «increíble». Sin embargo, la asequibilidad siguió siendo un reto, ya que solo el 42 % consideraba que salir a comer fuera en la capital tenía una relación calidad-precio justa.

Los expertos destacaron la creciente ola de restaurantes italianos como una de las tendencias más distintivas de la ciudad, con platos como el risotto blanco, las brochetas al estilo de Abruzzo y las albóndigas tradicionales que atraen cada vez más atención. Mientras tanto, las pizzas gourmet que se sirven en los pubs siguen ganando popularidad entre los comensales que buscan opciones más informales.

Cocina catalana

Barcelona ocupó el quinto puesto a nivel mundial y se erigió como el destino gastronómico mejor valorado de España para 2026.

Dado que en la clasificación final solo se incluyó a la ciudad con mejor puntuación de cada país, Barcelona sustituyó a Madrid, que había sido la principal representante de España en la lista del año anterior.

La capital catalana fue elogiada como una de las ciudades más interesantes de Europa para comer, con un 82 % de los residentes expresando opiniones positivas sobre su cultura gastronómica.

Aunque Barcelona es famosa por sus establecimientos con estrellas Michelin y su alta cocina, los expertos señalaron un renovado aprecio por la cocina tradicional catalana. Platos como la capipota, los sofregits cocinados a fuego lento, los sustanciosos guisos y las bombas —las famosas croquetas de patata fritas de la ciudad— se citaron como ejemplos del patrimonio culinario que impulsa el éxito de la ciudad.

Una mezcla de tradición y alta cocina

Atenas se situó en noveno lugar, recibiendo buenas valoraciones tanto de los residentes como de los expertos gastronómicos.

Entre los locales, el 78 % describió la ciudad como un lugar emocionante para comer, mientras que los expertos la valoraron aún más positivamente, con un 80 % elogiando su oferta culinaria.

Los residentes destacaron la próspera cultura de cafeterías de la ciudad y los establecimientos familiares, mientras que los especialistas señalaron el rápido crecimiento del sector de la alta cocina en Atenas.

Un destino gastronómico dinámico

Lisboa se situó en el décimo puesto, consolidando su reputación como uno de los destinos gastronómicos más dinámicos de Europa.

La capital portuguesa obtuvo unos resultados impresionantes entre los residentes, con un 86 % elogiando la escena gastronómica local y un 63 % describiendo el comer fuera como asequible.

Una de las tendencias definitorias destacadas en el informe es el auge de las llamadas «neo-tascas», que son interpretaciones modernas de las tabernas tradicionales de barrio de Portugal, combinando precisión técnica y menús creativos con una fuerte conexión con el patrimonio culinario portugués.

Entre los locales destacados como ejemplos de esta tendencia se encuentran O Velho Eurico, Polémico, Vida de Tasca y Gancho, el restaurante creado por la chef Louise Bourrat.

Un año de creatividad

Grace Beard, editora de viajes de Time Out, afirmó que la clasificación refleja un año en el que ciudades de todo el mundo han apostado por la creatividad y la experimentación en la cocina.

Desde Lima hasta Lisboa, los chefs están reinventando platos tradicionales, mezclando sabores inesperados y creando experiencias que atraen a una amplia gama de gustos y presupuestos.

El resultado, sugirió, es un panorama gastronómico global que ofrece algo para todos, tanto si los comensales buscan platos locales asequibles como si buscan experiencias gastronómicas excepcionales.