Con una superficie de 495 km², se espera que las reservas beneficien a especies como los pingüinos de ojos amarillos, los albatros y los leones marinos. Conocidas colectivamente como Te Au Roa o Te Rakihouia, estas áreas protegidas rinden homenaje a los viajes ancestrales de la iwi local Kāi Tahu.
Créditos: Unsplash; Autor: Milos Prelevic;
Las reservas abarcan una variedad de hábitats, entre los que se incluyen bosques de algas marinas, cañones submarinos y ecosistemas de corales de aguas profundas. Serán gestionadas conjuntamente por la iwi Kāi Tahu y el Gobierno, y funcionarán como zonas de veda estricta en las que está prohibida la pesca. Los defensores de la iniciativa afirman que la red podría contribuir a aumentar la biodiversidad, al tiempo que refuerza la relación de larga data entre las comunidades locales y el océano.








