Se encuentra en la parte norte de la Praça do Emigrante, una plaza pública inaugurada en 2020 que rinde homenaje a la emigración azoriana y a las emociones vinculadas a la partida y al recuerdo.
En lugar de una estatua, adopta la forma de un panel de calçada portuguesa empotrado en el suelo, diseñado para integrarse con las superficies de piedra de la plaza sin dejar de señalar un lugar claro dedicado a la memoria. Su objetivo es rendir homenaje a todos los emigrantes portugueses que lucharon, siguen luchando o han fallecido en las fuerzas armadas de sus países de acogida, en guerras y misiones por todo el mundo.
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El monumento se inauguró el 25 de julio de 2021 durante las celebraciones del primer aniversario de la Praça do Emigrante. Creado por iniciativa de la Associação dos Emigrantes Açorianos (AEAzores) en colaboración con el Ayuntamiento de Ribeira Grande, se considera único porque rinde homenaje a los emigrantes portugueses que sirvieron bajo las banderas de sus países de acogida, en lugar de bajo la de Portugal. También refleja el importante papel que ha desempeñado la diáspora azoriana en todo el mundo, especialmente en países como Canadá, Estados Unidos, Bermudas, Brasil y Uruguay, donde generaciones de emigrantes portugueses construyeron nuevas vidas sin dejar de mantener fuertes lazos con su patria.
El monumento sirve para recordar que muchos de estos emigrantes respondieron a la llamada al servicio militar en sus nuevos países, contribuyendo a misiones de mantenimiento de la paz y a conflictos en todo el mundo, al tiempo que conservaban su identidad y su patrimonio portugueses.
El panel incluye un código QR vinculado a una base de datos digital de soldados emigrantes, en la que las familias y las instituciones pueden registrar los nombres y las historias de quienes prestaron servicio, ya fuera como combatientes o como no combatientes, en defensa de la libertad en sus países de acogida.
Al combinar la artesanía tradicional portuguesa con la tecnología digital moderna, el monumento garantiza que estas historias personales puedan seguir creciendo a medida que más familias aporten información. Lejos de ser un monumento estático, se trata de un homenaje vivo que conserva las historias de los soldados emigrantes para las generaciones futuras. Los visitantes que se tomen el tiempo de escanear el código QR tendrán acceso a un archivo en constante crecimiento que ayuda a garantizar que estos actos de servicio y sacrificio nunca caigan en el olvido.
¿Has visitado esta plaza de Ribeira Grande y te has detenido a leer o a escanear el Memorial do Soldado Emigrante para conocer mejor las historias que hay detrás?






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