El estudio científico «Rehabilitación de una tortuga laúd adulta (Dermochelys coriacea) tras quedar enredada en un arte de pesca: un estudio de caso del sur de Portugal», publicado recientemente en la revista Chelonian Conservation and Biology, documenta el caso único de una tortuga laúd rescatada frente a la costa del Algarve, lo que convierte esta intervención en una valiosa aportación al conocimiento científico sobre esta especie.
El estudio sigue la evolución de Quinas, una tortuga laúd adulta que pesaba aproximadamente 300 kilogramos, que fue hallada enredada en un arte de pesca en junio de 2019 y trasladada a Porto d’Abrigo, en Zoomarine Algarve. Durante 48 días, un equipo multidisciplinar supervisó diariamente la evolución clínica y conductual del animal, adaptando continuamente los cuidados a sus necesidades específicas y a las respuestas observadas.
Conservación marina
Al tratarse de una especie migratoria acostumbrada a vivir en mar abierto, todas las decisiones se tomaron con cautela, basándose en la observación continua del animal y en el contacto permanente con especialistas internacionales dedicados a la conservación de las tortugas marinas.
«Se nos pidió que ayudáramos a un animal que se encontraba en una situación absolutamente excepcional. Y eso es lo que hicimos. Desde el primer día, cada decisión se ajustó en función de la evolución clínica y conductual de Quinas, siempre en coordinación con especialistas internacionales», afirma João Neves, director de Conservación de Zoomarine.
La publicación científica tiene como objetivo documentar rigurosamente todo el proceso, compartiendo los retos, las adaptaciones llevadas a cabo y las lecciones aprendidas durante la intervención.
Tras 48 días de rehabilitación, a Quinas se le colocó un transmisor por satélite y fue devuelta al océano. Durante los 20 días siguientes, la tortuga recorrió 1.283 kilómetros en dirección a las Islas Canarias, a una media de aproximadamente 64 kilómetros al día. Según el estudio, este viaje mostró un comportamiento migratorio normal, lo que demuestra que la intervención no había comprometido la capacidad del animal para regresar a su hábitat natural.
Los autores destacan la importancia de las adaptaciones realizadas en las instalaciones, el seguimiento clínico y conductual, y el rastreo por satélite tras la liberación.
Por lo tanto, este caso aporta información valiosa para ayudar a futuros equipos que se enfrenten a la necesidad de rehabilitar ejemplares de esta especie.
Hábitat natural
La experiencia adquirida con Quinas está contribuyendo ahora al último caso de rehabilitación de Porto d’Abrigo, el de Molly. Molly, una tortuga boba (Caretta caretta) adulta que pesa aproximadamente 120 kilogramos, procede del acuario Dingle Oceanworld de Irlanda y actualmente se encuentra en proceso de rehabilitación y bajo seguimiento con vistas a su eventual regreso al mar.
El mismo equipo está llevando a cabo el proceso utilizando la técnica aplicada en el caso de Quinas, basándose en los conocimientos y la experiencia adquiridos en esa intervención.
Fundado en 2002, Porto d’Abrigo fue el primer centro de rehabilitación de especies marinas de Portugal. En colaboración con el Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF), había llevado a cabo más de 742 intervenciones hasta 2025.
Esta labor incluye 294 casos que han tenido una respuesta positiva sobre el terreno —incluidas situaciones de asistencia sin ingreso y varamientos—, así como el ingreso de 448 animales para su rehabilitación, muchos de los cuales han sido devueltos con éxito a su hábitat natural.









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