Mientras que algunas máquinas de devolución de envases ofrecen el reembolso directamente en una tarjeta bancaria, otras emiten un vale, dinero en efectivo u otra forma de crédito. Según Volta, los comercios pueden decidir qué métodos de reembolso ofrecen en sus máquinas.

En lugar de imponer un único método de reembolso, Volta explica que «cada minorista define las opciones de reembolso» disponibles a través de sus máquinas, por lo que los compradores deben consultar la pantalla antes de completar una devolución.

Depósitos no reclamados

Otra cuestión relacionada con Volta se refiere a los depósitos que los consumidores nunca recuperan.

Puesto en marcha el 10 de abril de 2026, el sistema se aplica a los envases de bebidas de plástico, aluminio y acero de un solo uso que cumplan los requisitos y tengan una capacidad de hasta tres litros.

Los clientes pagan un depósito adicional de 0,10 € al comprar un producto participante, que pueden recuperar al devolver el envase vacío.

Sin embargo, un depósito no pasa a considerarse «no reclamado» de inmediato solo porque alguien no devuelva una botella.

Según informa ECO, los depósitos se consideran no reclamados si no se han reembolsado al final del tercer año tras la comercialización del envase, y los vales que no se canjeen antes de su fecha de caducidad también pueden entrar en esta categoría.

El dinero no va simplemente a parar al Estado o al supermercado.

Cuando el sistema cumple sus objetivos de recogida, los depósitos no reclamados pueden reinvertirse en el funcionamiento del sistema de depósito y devolución, incluidas las mejoras tecnológicas y las actualizaciones de la infraestructura.

Si no se alcanzan los objetivos de recogida pertinentes, las cantidades correspondientes pueden destinarse al Fondo para el Medio Ambiente y al Fondo para la Promoción de los Derechos de los Consumidores.

Expansión del sistema

Este sistema se ha expandido rápidamente desde su puesta en marcha.

A 21 de julio ya se habían devuelto más de 100 millones de envases de bebidas, y el sistema registraba una tasa de recogida de alrededor del 38 % en ese momento, con más de 2 500 puntos de recogida automáticos, además de puntos de recogida manual y una red de unos 50 quioscos Volta.

Las últimas cifras citadas por SDR Portugal indican que el número de puntos de recogida automatizados ha aumentado desde entonces hasta unos 3 000, mientras que el número total de envases devueltos ha superado los 150 millones.

Esta implantación forma parte del esfuerzo de Portugal por mejorar las tasas de recogida y reciclaje de envases, ya que el país se convirtió en el decimonoveno de la UE en introducir un sistema de depósito y devolución, con un esquema diseñado para animar a los consumidores a devolver los envases de bebidas en lugar de tirarlos a la basura ordinaria.

Objetivos de recogida

Este sistema se financia principalmente mediante las aportaciones de los productores, envasadores y distribuidores, junto con los ingresos procedentes de los materiales recuperados.

Además, el programa también persigue unos objetivos de recogida cada vez más ambiciosos: el 40 % en 2026, el 80 % en 2027, el 85 % en 2028 y el 90 % en 2029.

Esto significa que la devolución de cada botella que cumpla los requisitos cobra cada vez más importancia, ya que Portugal intenta desviar una mayor cantidad de envases de la basura general hacia el reciclaje.