En un comunicado, APROSERPA, la Asociación de Agricultores de la Margen Izquierda del Guadiana (en el distrito de Beja), reveló que había solicitado al Ministerio de Agricultura y Asuntos Marítimos que programara «una reunión técnica presencial con la máxima urgencia, que se celebre a mediados de la próxima semana».
Según la asociación, el motivo de la solicitud «es la situación de intensa presión económica que sufren las explotaciones agrícolas de la región, que se enfrentan simultáneamente al aumento de los precios del gasóleo agrícola y a una grave caída de la cosecha de cereales de secano».
«Si no se da respuesta a la solicitud en el plazo indicado, la asociación está dispuesta a recurrir a otras formas de protesta para defender la supervivencia económica de estas explotaciones y de la propia región», advirtió APROSERPA.
En el comunicado publicado hoy, la asociación agrícola señaló que, junto con la solicitud de una reunión urgente, había enviado un documento técnico titulado «Gasóleo agrícola: el coste energético de la producción alimentaria en Portugal» al ministerio dirigido por José Manuel Fernandes.
El documento «pretende demostrar la magnitud de los costes energéticos asociados a la producción agrícola», afirmó la asociación, subrayando que «ningún agricultor utiliza maquinaria agrícola ni consume gasóleo por el simple hecho de hacerlo».
«Un tractor no es un vehículo de ocio. Cada litro consumido es un insumo de producción necesario para cultivar alimentos», señaló la asociación, indicando que el documento presenta «un escenario ilustrativo de una jornada laboral de ocho horas en condiciones de alta exigencia», basado en «las cifras de consumo registradas durante pruebas estandarizadas de la OCDE con dos tractores agrícolas de gama media».
Así, según la asociación, «dos tractores pueden consumir alrededor de 325 litros de gasóleo en un turno de ocho horas», un volumen que «corresponde, a título meramente ilustrativo, a la cantidad necesaria para que un turismo ligero diésel, con un consumo de 5,5 litros por cada 100 kilómetros (L/100 km), recorra aproximadamente 5.900 kilómetros».
Al precio de referencia medio, señala el documento, «los costes de combustible ascienden a unos 542 euros en un solo día».
APROSERPA advirtió además de que «el problema va mucho más allá del depósito de combustible del tractor», dado que «el combustible interviene en la preparación del suelo, la siembra, la cosecha, la producción de cereales y forrajes, la alimentación animal y el transporte de los productos».
«Más allá de la propia explotación agrícola, existen costes energéticos continuos asociados al transporte, la transformación, el almacenamiento, la logística y la distribución», señaló la asociación, argumentando que «los aumentos persistentes de los costes energéticos pueden repercutir en toda la cadena de suministro alimentario».
Según APROSERPA, esta situación «es especialmente grave en una campaña marcada por fuertes caídas en la producción de cereales de secano, lo que reduce la disponibilidad de piensos de producción propia y aumenta la vulnerabilidad económica de los ganaderos».
En el documento, la asociación propone varias medidas, como «evaluar un mecanismo automático de estabilización de precios para el gasóleo agrícola comercializado» o «aumentar temporalmente las ayudas durante los periodos de subidas excepcionales de los costes energéticos».
Además, sugiere «realizar un seguimiento de los precios que pagan realmente los agricultores y aplicar un enfoque diferenciado que tenga en cuenta las características específicas de las zonas de baja densidad de población».









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