Según Público, la implantación, asegurada por los Servicios Compartidos del Ministerio de Sanidad(SPMS) y Altice, operador responsable de la línea, pretende aumentar la capacidad de respuesta y reducir el número de llamadas no atendidas. La demanda ha crecido muy por encima de lo previsto en el contrato, y se calcula que 2025 terminará con aproximadamente siete millones de llamadas atendidas.

El aumento de la presión sobre la línea de ayuda se ha visto intensificado por la integración de nuevos servicios, como la reserva de citas, y por la expansión del proyecto "Llama antes, salva vidas", que ya funciona en 27 Unidades Sanitarias Locales, dando cobertura a más de 7,8 millones de usuarios. Tanto SPMS (Servicios Compartidos del Ministerio de Salud) como Altice garantizan que se han realizado refuerzos en la infraestructura técnica y redundancia de la línea de atención, considerada la principal puerta de entrada al Servicio Nacional de Salud.

Además del refuerzo tecnológico, también ha habido una importante inversión en recursos humanos. Según Nuno Cadima, representante de Altice, se contrataron 2.400 nuevos profesionales a lo largo del año, totalizando 3.701 empleados, un número que, según Nuno Cadima, es superior al registrado durante la pandemia.

La línea de asistencia, compuesta en su mayoría por enfermeros (85%), incluye también a médicos, farmacéuticos y psicólogos. La empresa también ha aplicado un aumento salarial del 30% a los profesionales desde el inicio de sus contratos en marzo de 2024, y tiene otros 400 profesionales en contratación, incluyendo campañas con universidades para reforzar el equipo.